Un encuentro para caminar el futuro

La reunión no fue una formalidad. Fue una reunión entre compañeros y compañeras donde uno destacaba más, porque va a ser quien a partir del 10 de diciembre conduzca los destinos del país. Así, nos lo hizo sentir Alberto. 

No fue tampoco en un lugar neutral en lo que hace a la pelea contra el hambre en la Argentina y, más allá de los credos o las convicciones de cada uno, el marco fue muy respetuoso. No hubo medias lenguas, ni en él, ni en nosotres. Le agradecimos su papel defendiendo a Evo.

Lo invitamos a la presentación de la unificación de todos nuestros movimientos, en el Sindicato de los Trabajadores de la Economía Popular, con flamante personería. Él nos reconoció que durante buena parte de este tiempo había estudiado este nuevo sujeto organizado. Este emergente de la crisis pero también del super desarrollo de la tecnología mal aplicada al ámbito laboral, y de ahí que estaba convencido que la foto actual era una realidad que había venido para quedarse.

Lo que siguió fue un intercambio de las cosas que aportamos al sostenimiento del tejido social destruido. Los comedores, los recicladores, los polos productivos, las ferias. El Feminismo popular, los pibes y las adicciones, etc.

Discutimos cómo pensamos que debiera ser un presupuesto realista que iniciara un camino de intregración social del sector. Hablamos de la necesidad de visibilizarnos bien y no hacerle el juego a los medios que intentan estigmatizarnos.

Y al final, le propusimos nuestra integración al Estado en la representación de un conjunto de compañeres. A eso lo hicimos con una importantísima salvedad, vamos a mantener la independencia de nuestro sector, pero no solo por si tenemos que movilizar para criticarle alguna política. -no se asusten- sino porque sabemos que va a ser un gobierno de tensiones, porque las tensiones están en la sociedad y se trasladan a la política. 

Redistribuir no es sólo un concepto abstracto. Es discusión y también es pelea. Es calle. Porque no todos la pasan mal en nuestros países, la desigualdad tiene beneficiarios y ellos van a defender sus intereses tanto como nosotros los nuestros. El continente se llena de tensiones, ojalá en nuestro país esté más ordenado todo eso, pero quien se quema con leche.

«Haciendo alegremente cosas tremendamente serias»