ROSARIO 2020: HONESTIDAD Y VALENTÍA, EL LEGADO DE BELGRANO.

Rosario, nuestra ciudad, tiene múltiples aspectos que se pueden destacar. Rosario es diversa y tiene mucha pluralidad, es cultura y referente en actividades al aire libre. Rosario es cuna de artistas, deportistas y grandes figuras históricas.

Manuel Belgrano fue uno de esos enormes referentes históricos. En el acto por el aniversario 208 del primer izamiento de nuestro emblema patrio, nuestro intendente, Pablo Javkin habló de él y de nuestra ciudad; “Belgrano era un hombre honesto y valiente. Rosario es honesta y valiente.El General Belgrano nos dejó una bandera que representa dos cosas: unión y fuerza. La bandera es un manto que nos tiene que unir para trabajar por la justicia y por la paz. Es un símbolo de fuerza, de la fuerza de la ley que tenemos que construir para terminar con la violencia”.

Pues, está claro, que nuestra ciudad tiene también aspectos negativos que urgen de atención. Hoy está en el centro de la agenda la violencia que se vive a diario. Hablamos de la violencia que produce el narcotráfico y su connivencia con la corrupción policial y también nos referimos a la ruptura de los lazos comunitarios. Hoy por hoy, asistimos al desarrollo de un mecanismo instalado en nuestra sociedad por medio del cual la resolución de conflictos cotidianos se da por medio de la violencia. Es decir, que discusiones, disputas, altercados callejeros o demás problemas se zanjan a través de métodos violentos. 

El diagnóstico que hacemos, como Movimiento Social con inserción en los barrios más humildes de la ciudad y como fuerza política con desarrollo en la ciudad, es que toda esta violencia social y criminal tiene un punto de origen; la desigualdad. Claro está que la situación que vivimos hoy en producto de un largo y extendido proceso social, económico, político y cultural, no lineal, que se ha desenvuelto a lo largo de la historia de nuestro país. 

En los barrios humildes, a lo largo y ancho del país, y por lo tanto también en Rosario, se han vivido décadas de violencia económica, institucional y laboral. Hemos sido quienes sufrimos los costos de los ajustes económicos, con su correspondiente condimento de represión institucional que permite la aplicación de medidas de pobreza. La inmensa mayoría de los muertos son nuestros, vecinos y vecinas, pibas y pibes. 

Volviendo a nuestra historia más reciente, los últimos 4 años del gobierno de Macri y Cambiemos (Juntos por el Cambio) representaron un golpe durísimo para el país y sobre todo, para los sectores populares. En este período cayeron los salarios, las jubilaciones, la producción y el empleo mientras que la inflación, el dólar y la tasa de interés crecieron.  Esto generó el cuadro actual de situación en Argentina, se agravaron los problemas de pobreza e indigencia, la falta de trabajo, la inseguridad alimentaria (hambre, desnutrición o malnutrición). Se agudizaron las desigualdades sociales que se viven en el país, alargando la brecha entre los más ricos y los más pobres. Aumentó, en las principales ciudades del país, la desconexión entre los barrios periféricos pobres y sus centros, con el empeoramiento en cuanto a acceso a los servicios básicos, los déficits habitacionales y una desmejora generalizada en la calidad de vida. En Rosario, según un informe del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (CESO), sólo en los últimos 2 años más de 26 mil rosarinos perdieron su trabajo mientras que también crecieron la subocupación, el empleo informal y la brecha de empleo entre mujeres y varones y el desempleo juvenil. En otras palabras, el alza del desempleo en Rosario afectó principalmente a las mujeres jóvenes y pobres. El crecimiento de la informalidad también es un tema alarmante pues implica que cada vez más personas no pueden realizar los aportes jubilatorios.

SOMOS ROSARIO

Fuimos parte de la confluencia política que, de la mano de Pablo Javkin, resultó electa para gobernar Rosario por 4 años. Hoy somos parte del gobierno municipal y desde el 10 de diciembre pasado hemos asumido el desafío de gobernar en estas condiciones, siempre buscando llevar respuestas para el pueblo.

Tenemos bien en claro que cambiar el estado actual de las cosas no va a depender de una sola persona,  ni de un período de gestión, pero sí depende de la política. La política entendida no como clase política, si no como el quehacer cotidiano, que se ocupa de lo colectivo, de generar consensos y aspirar, por medio de distintas herramientas, a generar el bien común. Esta etapa histórica debe servirnos para hacer las cosas de otro modo. Impera la necesidad de reestablecer el diálogo entre distintos actores y sectores de la sociedad. La política es conflicto, entraña la confrontación y la discusión, por definición. Pero también es, el debate, la exposición de diferentes miradas, la capacidad de construir mayorías alrededor de consensos, acuerdos y programas en común.

Como movimiento social y partido político nos hemos puesto a disposición para realizar estos cambios. Es con nosotros, las organizaciones sociales en general, que se podrá comenzar a revertir este sistema. Hay que fortalecer la organización y los valores de lo colectivo y lo solidario. Hay que terminar con los intereses mezquinos y el beneficio individual.  Como siempre decimos, la tarea del Estado en nuestros barrios es la contención, el acompañamiento, el apoyo y el desarrollo de políticas que apunten a mejorar nuestra calidad de vida. 

Estamos de acuerdo con las palabras de nuestro intendente, “Es un momento muy difícil para el pueblo de Rosario”. Y coincidimos también con el Presidente Alberto Fernandez. Debemos, colectiva y solidariamente, reducir la desigualdad social reinante. Es a través de la organización que le ofreceremos un futuro mejor a nuestros compatriotas. Porque la bandera nos une y con ella en el corazón queremos volver a crecer como país y como ciudad. 

Nos vemos representados en la visión que tiene nuestro intendente, queremos sacar adelante a Rosario, entendemos que las infancias son las prioridades de gobierno. Nuestros niños y niñas son el futuro. Pero para que lo sean efectivamente necesitamos generar las condiciones para que puedan tener esperanzas en el porvenir, que puedan desarrollarse sanamente, con derechos y acceso a la educación. Debemos abordar las problemáticas que tienen los hogares humildes de Rosario, proteger a la niñez requiere de apoyar y brindar soluciones a las familias que tienen necesidades básicas insatisfechas. Es fundamental aportar para generar empleo digno para nuestros jóvenes y ser parte de la reconstrucción de los lazos comunitarios y solidarios en los barrios. Esta es una de las batallas fundamentales para enfrentar la violencia social. 

Desde el Estado, en las calles y en los barrios estaremos colaborando para mejorar la vida de los y las rosarinas, no nos va a temblar el pulso para denunciar la corrupción en las fuerzas de seguridad ni para exponer las necesidades del pueblo humilde. Pablo Javkin cerró su intervención en el acto del 27 de febrero pasado con las siguientes palabras; Belgrano nos dejó, además, un mandato: Procurar ser dignos hijos de la Patria. Tenemos que cumplirlo”

Seremos esos hijos e hijas dignas de la patria, por ese amor por la patria que tenemos, porque queremos terminar con la desigualdad y la violencia, porque entendemos que la deuda es con el pueblo y que necesitamos salir del pozo en que nos metió el gobierno antipopular de Macri y poner a la Argentina de pie. Tenemos la tarea de transformar la realidad. Queremos recorrer un camino por un futuro más igualitario, con esperanzas, con igualdad de oportunidades, donde comencemos a tener resuelto el presente y podamos proyectarnos hacia adelante.

Somos apoyando a Alberto en Rosario
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