Hoy, el ex presidente de Brasil Lula Da Silva, cumple 500 días de una prisión cruel e injusta. Sin haber sido condenado por las instancias correspondientes, su encarcelamiento sólo se explica por el miedo de los oscuros gobernantes del país vecino, que saben que no pueden competir democráticamente contra un hombre que despertó a millones de compatriotas, sacándolos del hambre y la indignidad.

Lula está preso porque devolvió la esperanza a todo un pueblo. Lula está preso porque sacó a más de 40 millones de brasileros y brasileras de la pobreza y la miseria. Lula está preso porque es uno de los dirigentes políticos más importantes y determinantes de América Latina y el mundo. Lula está preso porque los poderosos le temen.

Pero Lula va a estar libre, porque millones de personas en todo el mundo, dejamos de tener miedo. Miedo a la injusticia, al machismo, a la xenofobia. Y esos millones que somos, no descansaremos hasta ver a uno de los nuestros en libertad, volviendo a representar los sueños y los deseos de todo un pueblo que quiere volver a ser feliz.

Lula es el brasilero más libre de todos. Y lo veremos en libertad.

Ariel Navarro
Relaciones Internacionales SOMOS.