El 8 de marzo de cada año se conmemora el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, fecha que se ha convertido en un acontecimiento relevante a nivel mundial, con multitudinarias movilizaciones en distintos países. Al respecto opinó para Télam Raquel Vivanco, referente nacional de SOMOS y del Movimiento Marea-Feminismo Popular.

El lunes como cada año las mujeres, lesbianas, travestis, trans y no binaries coparemos las calles en conmemoración al Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras, alzando nuestros reclamos en pos de la conquista de derechos y de una sociedad equitativa y con justicia social. Con la particularidad de que este año no va a ser un año más, este año, las mujeres y diversidades haremos el 5to Paro Internacional y coparemos las calles, como siempre levantando nuestras banderas, pero ésta vez llenas de color verde esperanza, verde aborto legal.

Este año marchamos sabiendo que con nuestra lucha hemos conseguido que por primera vez en la historia de nuestro país se cree el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad. Marchamos sabiendo que nuestra marea verde llegó al Congreso para este año convertirse en ley. Marchamos sabiendo que las tareas de cuidados que desarrollamos en forma gratuita dentro de nuestros hogares comenzarán a ser visibles y reconocidas. Marchamos orgullosas de todo lo que logramos y esperanzadas de todo lo que vamos a conquistar.

También marchamos llenas de dolor y bronca por cada una de las pibas y mujeres que ya no están, porque sus vidas fueron arrebatadas por la violencia machista de nuestra sociedad patriarcal. Marchamos y paramos transformando esa bronca en lucha para seguir reclamando NI UNA MENOS hasta que la consigna sea una realidad.

Marchamos sabiendo que vinimos a poner todo en discusión, sabiendo que pesa sobre nosotras la responsabilidad histórica de luchar incansablemente para cambiar las reglas de ésta sociedad que oprime y violenta a las mujeres y diversidades por el sólo hecho de serlo.

El lunes también paramos. Paramos reclamando que la deuda es con nosotres y demostrando que con nuestros trabajos, los remunerados y los no remunerados, movemos al mundo. Paramos para exigir vivir en una sociedad sin brechas de desigualdad por razones de género, por el reconocimiento de las tareas de cuidado que recaen principalmente sobre nosotras y nosotres, las mujeres y diversidades, paramos para exigir prevención y sanción del acoso sexual en el trabajo, para dejar de ser las más pobres entre los pobres.

Nos mueve la esperanza, la bronca, la lucha, el dolor, la valentía, el compromiso. NOS MUEVE EL DESEO DE CAMBIARLO TODO.

Por Raquel Vivanco, referente Nacional de SOMOS y del Movimiento Marea-Feminismo Popular

Nota publicada en Telam