Karina Ferraris referente de Somos en Mendoza, conversó con nosotr@s sobre la situación actual de la Argentina, la experiencia de Casas de Encuentros en Mendoza y el protagonismo de las mujeres entre muchos temas más. Te acercamos la entrevista completa.

Por Redacción

Habiendo transcurrido ya tres años desde la llegada al gobierno de Mauricio Macri, cómo ves la situación actual de la Argentina?

Bueno, la verdad que la situación social que estamos viviendo es insostenible en el tiempo, no se puede seguir haciendo crecer la pobreza y la desigualdad sin que éste modelo se quiebre. Familias están salteando comidas para tener algo que comer, merenderos y comedores estallados multiplicándose por todos los barrios, caída de las changas, malnutrición en nuestros pibes y pibas… Sin la Asignación Universal por Hij@ esto sería el 2001.

Y qué lectura hacen de las próximas elecciones presidenciales?

El escenario electoral nacional que se presenta no da para demasiados análisis: es Unidad o es Macri. La dibujen como la dibujen. Y creo que dentro del campo popular y progresista, no hay dudas que el problema principal a resolver es sacar a éste gobierno. Mucho más claro está en los barrios humildes, donde la fórmula presidencial Fernández – Fernández del Frente de Tod*s va a arrasar. Me parece que si queremos llevar de verdad una Agenda de los Barrios y de las Mujeres al Estado, no hay dudas con qué gobierno sería eso posible.

Ves un panorama muy polarizado?

Yo creo que si. La unidad de prácticamente toda la oposición a Macri tuvo un gran articulador: Macri. Sin él y su desastroso gobierno hubiera sido muy difícil juntar lo que se juntó. Por historia, experiencias anteriores, alianzas divergentes, etc., hubiera sido imposible diría. Pero creo que lo que más nos enseñó Macri, a nosotr@s por lo menos, es a no perder de vista que los errores que se cometen gobernando experiencias populares, populistas o como les guste llamarlas, terminan dándole pasto a éstos gobiernos de ricos para ricos. Y no podemos volver a permitirlo. Quienes estuvieron en el gobierno y quienes no. La historia nos está dando una nueva oportunidad y no debemos desaprovecharla quienes creemos que reducir las desigualdades es nuestro norte.

Contanos Karina, cómo ha sido la experiencia de las Casas de Encuentros en Mendoza?

Arrancamos a comienzos de 2019 en Las Heras con nuestras Casas de Encuentros, después de nuestra salida de Libres del Sur, iniciamos éste camino con una extensión en 29 barrios del departamento. Hoy, estamos en 120 barrios en 8 departamentos. Y estamos todas las semanas, como hace años, sean electorales o no. Llevando adelante merenderos, apoyos escolares, talleres de género, emprendimientos productivos, catálogos de la economía popular, festejos, capacitaciones laborales, cinemóvil, controles de talla y peso y tantas cosas más. Con las mujeres como protagonistas. Eso para nosotros y nosotras es hacer política en los barrios. O qué sería sino? Una cara en un afiche? Política es organización para resolver problemas y generar políticas de Estado que busquen la felicidad de nuestra sociedad. Bueno, de a poco, paso a paso, en eso estamos.

Y en qué consiste eso de “mujeres como protagonistas”?

En nuestras Casas de Encuentros el noventa por ciento somos mujeres. Las mujeres somos las primeras en poner el cuerpo a la hora de resolver los problemas cotidianos. Somos históricas cuidadoras, esa ética del cuidado nos mueve a organizarnos y darle solución colectiva a los problemas. Pensamos la política como una herramienta capaz de canalizar y sintetizar la organización social y el protagonismo de las mujeres. Decidimos realizar un proceso de aprendizaje que parte desde la propia representación. Hemos aprendido a unirnos en la diferencia. La masividad del reclamo por Ni Una Menos nos une en las calles y nos convoca a la lucha por una vida libre de violencias. No nos callamos más, los paros internacionales de mujeres, las marchas del 8 de marzo, los encuentros nacionales, les jóvenes y las disidencias. El feminismo de ser ola se convirtió en marea. Nosotras, las mujeres, le hicimos el primer paro a Macri. Esas experiencias de organización con un fuerte impacto en la movilización nos transforman y queremos que esas transformaciones se expresen en las prácticas políticas. En esto andamos, esto estamos construyendo.

Vos venís de una historia feminista desde hace muchos años, cuando todavía era “mala palabra”. Cómo se vincula el feminismo con la política?

Encontramos en los feminismos una síntesis concreta para concebir una nueva política. Necesitamos mirar con ojos nuevos problemas viejos. Precisamente el feminismo pone en cuestión la desigualdad, la discriminación, la violencia, la inequidad, la falta de oportunidades, la exclusión, todo con lo que nos encontramos en los barrios. Pero allí también, precisamente, somos las mujeres las primeras en organizarnos. Cómo hacemos para fortalecer esa participación? Cómo avanzamos en el protagonismo de las mujeres no solo en lo social sino también en la política? Pensamos las prácticas feministas como espacio concreto de disputa y construcción. Nos mueve la pedagogía de la pregunta. Nuestro hacer es un aprendizaje constante. Cómo hacemos para desandar una vasta experiencia política que, precisamente, escinde lo social de lo político? Espacios que no deben ser dicotómicos sino canal convergente. La política feminista nos convoca a esta refundación y lo estamos haciendo desde los barrios y con las mujeres. Una de las tradiciones feministas postula que “lo personal es político”. Nosotras queremos politizar profundamente nuestras vivencias cotidianas y que eso se exprese en las prioridades políticas. Remunerar todos los trabajos del cuidado, esa labor invisible y socialmente desvalorizada implicaría un fuerte shock distributivo, un impacto concreto en los bolsillos de las mujeres, y por tanto, en sus hogares beneficiando al conjunto de las familias, y a toda la sociedad a través del crecimiento del consumo interno.

El actual gobierno ha instalado fuertemente el concepto de meritocracia como una especie de sistema de premios y castigos en nuestra sociedad. Qué opinión tenés sobre eso?

Hay un debate promovido por éste gobierno, que plantea que los subsidios a los ricos están bien porque supuestamente generan trabajo, pero los subsidios a los pobres están mal porque supuestamente generan vagancia. Entonces, terminamos subsidiando 0 Km importados o dándole tasa cero a las mineras para que en un año se fuguen U$S 28000 millones, pero nos quieren hacer creer que quien sobrevive con una asignación o un plan social es culpable de su propia realidad. Incluso cuando se gasta ese subsidio íntegramente en su comunidad! No, ésta realidad desigual tiene un patrón, y ese patrón es un modelo económico de ricos para ricos.

Y qué van a hacer en las próximas elecciones?

Nos proponemos una pedagogía de la participación. Llevamos adelante un proceso de debate muy rico y extendido, con ocho asambleas departamentales, alrededor de setecientas cincuenta compañer@s participando, debatiendo, opinando y decidiendo. La conclusión ha sido unánime: “Chau Macri”. Nacionalmente tenemos un desafío impostergable: sacar a este modelo neoliberal de la Casa Rosada. La fórmula presidencial Fernández-Fernández expresa esta posibilidad concreta. Esa es nuestra apuesta nacionalmente. Aún no hemos definido lo local, lo haremos de la misma manera que debatimos lo nacional, decidiendo entre tod@s el camino a seguir. La aparición de Anabel Fernández Sagasti es una bocanada de aire ante tanta chatura en la política mendocina. Es joven, feminista y puede ser aglutinadora de diferentes vertientes que enfrentan al modelo del macrismo. Pero, en la oposición, este es un camino que recién empieza. No se puede pretender lograr los cambios que queremos con las mismas caras que están hace décadas en Mendoza, y está a la vista que no lo han logrado. Hay un nuevo activismo que pide a gritos no sólo nuevas referencias sino, sobre todo, distintos canales desde donde participar, decidir y ser protagonistas.

Finalmente Karina, qué es Somos?

Somos es un nuevo espacio político nacional, cuyas caras más conocidas son Victoria Donda y Daniel Menéndez, compañer@s con quienes transitamos conquistas y derrotas hace más de 20 años. Somos un movimiento que busca derrotar al neoliberalismo e instalar entre las prioridades de las acciones de gobierno, la agenda de los barrios y de las mujeres, con todo lo que eso significa. Nos reivindicamos feministas y pretendemos representar los intereses de l@s más humildes, l@s laburantes, las mujeres y l@s jóvenes, que son quienes más sufren éste modelo de desigualdad. Y para eso, necesitamos generar nuevas herramientas que lleven nuestras causas a ser políticas públicas eficaces.

Nota publicada en Agenda del sol y del vino