Los cálculos de les organizadores hablan de medio millón de personas que se dieron cita el sábado en los alrededores de la Plaza de Mayo dispuestas a marchar hasta Congreso en la mayor celebración de la comunidad LGBTTTIQQA+ en nuestro país. 

Fue la edición número 28 de la Marcha del Orgullo, la cuarta y última bajo el gobierno macrista.

El mismo gobierno que con sus medidas de ajuste perjudicó a este colectivo y como broche de oro a sus políticas discriminatorias les negó el escenario para el cierre de la marcha en Congreso.

Pero ese hecho no empañó el clima de fiesta que se vivió. Abundaban las banderas multicolores, insignias de la comunidad gay, pero también se veían banderas que identifican a les bisexuales y les trans.

La convocatoria empezó temprano en Plaza de Mayo con feria y recitales donde el público disfrutó de la música de Mala Fama y el cierre a cargo de Marilina Bertoldi que compartió escenario con Benito Cerati.

Alrededor de las 16 hs empezaron a desfilar las ya icónicas  carrozas y camiones donde sus ocupantes bailaban al compás de la música, orgulloses de sus cuerpos e identidades. Personas de todas las edades y orígenes poblaban la Avenida de Mayo y sus alrededores cantando y saludando. Abundaban los rostros pintados de todos los colores y con mucho glitter. 

Marcha del Orgullo
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Ph: Malvina Rubio

Mezclados entre la multitud marcharon les compañeres de Marea, Auge, Barrios de Pie, Somos y sus dirigentes/as. Entre elles la recientemente electa legisladora porteña, Laura Velasco; la presidenta del Observatorio de las Violencias de Género Ahora Que Sí Nos Ven, Raquel Vivanco y la diputada nacional Victoria Donda, quien marchó junto al diputado Leo Grosso del Movimiento Evita y dirigentes de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans como María Rachid, Esteban Paulón y Ornella Infante, activista trans y Secretaria Nacional del Frente por la Igualdad del Movimiento Evita.

Cuando nos acercabamos a preguntarles por qué habían decidido participar de la Marcha del Orgullo muches afirmaban que lo hacían para demostrar su orgullo por su identidad, pero también para reclamar por respeto, por el fin de los crímenes de odio, por el cupo laboral trans y tantos otros reclamos que este colectivo enarbola.

Porque la Marcha del Orgullo no es solo una celebración sino un ámbito de lucha, una visibilización de identidades y experiencias de vida que se abren camino en una sociedad que todavía tiene mucho camino por recorrer para lograr una plena igualdad e integración de las diversidades y disidencias.


Cuando nos acercábamos a preguntarles por qué habían decidido participar de la Marcha del Orgullo muches afirmaban que lo hacían para demostrar su orgullo por su identidad, pero también para reclamar por respeto, por el fin de los crímenes de odio, por el cupo laboral trans y tantos otros reclamos que este colectivo enarbola. Porque la Marcha del Orgullo no es solo una celebración sino un ámbito de lucha, una visibilización de identidades y experiencias de vida que se abren camino en una sociedad que todavía tiene mucho camino por recorrer para lograr una plena igualdad e integración de las diversidades y disidencias.

La jornada terminó cuando ya bajaba el sol y les manifestantes llegaban a Congreso, mientras mantenían la alegría y energía inagotable de quienes se saben parte de una lucha histórica que rinde homenaje a les que marcaron el camino, dan pelea en el presente y proyectan un futuro mejor para todes. 

Las Disidencias Somos Resistencia: XXVIII Marcha del Orgullo